LA HISTORIA DE LA DELINEACION
La delineación como tal, es algo tan consustancial con la naturaleza del ser humano inteligente, pues no es arriesgado imaginar que desde los albores de la humanidad, el hombre siempre ha tenido la capacidad de delimitar mediante líneas los contornos de lo que pensaba construir, ya sean hábitats o utensilios o bien una vez realizados materialmente en reproducirlos bien tallados sobre piedra o de otro modo, para constancia de lo que había hecho.
Nos basaremos en conseguir datos consultando esporádicas notas de distintos autores, como asimismo lo que indica los diccionarios (Real Academia Española, Espasa-Calpe y Walquira.)
La Real Academia Española en el diccionario de la lengua española en su vigésima segunda edición dice:
delineante, del antiguo participio activo de delinear. 1. nombre común en cuanto al género. Persona que tiene por oficio trazar planos.
Espasa-Calpe enciclopedia universal ilustrada en su apartado delineante realiza una extensa publicación sobre este oficio;
p. a. de Delinear. Que delinea. m. El que se dedica al arte de la delineación, ó tiene por oficio trazar planos.
Delineante. Der. De los delineantes de Obras Publicas, que existían en las provincias, con sueldo de 2.000 pesetas anuales, trata la Real orden de14 Abril de 1882, declarando aplicable á ellos la Ley de 22 de junio de 1877.
Los delineantes de la Dirección general del Instituto Geográfico y Estadístico forman un Cuerpo Auxiliar, creado por Real orden de 1º de Enero de 1904, que lo organizó con los delineantes temporeros del ministerio de Hacienda. Las categorías son, desde aspirantes (oficiales quintos), á jefe de la sección (jefe de Negociado de 3ª clase.) R. D. de 5 de Mayo de 1905, existiendo como intermedias las de (delineantes terceros y segundos) delineante primero y delineante mayor. Las plazas de aspirantes se proveen por concurso mediante examen; al año pasan los nombrados, mediante examen; al año pasan los nombrados, mediante oposición entre ellos, a delineantes terceros. Las otras vacantes se cubren por antigüedad. Los individuos de este cuerpo sólo pueden ser separados de él por justa causa y mediante expediente.
La enciclopedia libre Wikipedia reseña lo siguiente:
El delineante es un profesional que trabaja con la geometría y el espacio, para realizar su labor son necesarios conocimientos multidisciplinarios (entre los cuales, se considera como la más relevante a la geometría descriptiva) y a la vez tiene que adaptarse rápidamente a las nuevas tecnologías que se han convertido en sus evolucionadas herramientas de trabajo.
Antes de la utilización de aplicaciones informáticas el dibujo lineal era la delineación con segmentos de líneas geométricas realizada generalmente con ayuda de utensilios como la regla, la escuadra, el compás, el tiralíneas, etc.
Delinear, además de trazar las líneas de una figura, permite traducir los proyectos y cálculos sobre un documento gráfico, el plano delineado es el intermediario entre los técnicos que conciben la idea y aquéllos que la realizan. La traducción de la idea sobre los planos siempre se ha realizado de forma ordenada y aceptando las Normas de Dibujo, que son casi iguales en todos los países, las cuales se toman como medio internacional de inteligencia.
Normas como “El símbolo de diámetro no se pone cuando se acota sobre una circunferencia” sirven para ordenar la información en los planos, un dibujo técnico debe ser explicito, suficiente, conciso, adaptado y económico.
El dibujo general de conjunto, dibujo de grupos, dibujo de detalle, dibujo patentes, dibujos de aprobación, dibujos de montaje, dibujos para proyectos, dibujos para ofertas o dibujos de catálogos, dibujos de tuberías, dibujos de conexiones y de instalaciones eléctricas, dibujos de concepción, dibujo de definición de producto acabado, dibujo de fabricación, esquemas y dibujos geométricos. Todas estas clases de dibujo son necesarias y todas tienen su utilidad. Y todas tienen como elementos la representación de la forma, la indicación de las dimensiones, representación de las superficies y la indicación del material. La delineación como tal es algo tan consustancial con la naturaleza de ser humano inteligente, pues no es arriesgado imaginar que desde los albores de la humanidad, el hombre siempre ha tenido la capacidad de delimitar mediante líneas los contornos de lo que pensaba construir, ya sean hábitat o utensilios o bien una vez realizados materialmente en reproducirlos bien tallados o de otro modo, para constancia de lo que había hecho.
Este articulo escrito por José Marti Bujalance dice lo siguiente: El mundo romano y su civilización latina dieron origen al vocablo que determina esta profesión de delineante puesto que delinear etimológicamente quiere decir: delimitar los contornos de las cosas mediante líneas y lo bien cierto, es que durante siglos todos los países de la vieja Europa que pervivieron dentro de la cultura romana, inclusive las islas británicas, en las diversas acepciones de las lenguas postrománticas mantuvieron los vocablos delinear, delineando, etc., pero lo cierto es que en nuestros días y en nuestro país, es donde únicamente se conserva esta profesión con su primitivo nombre de delineante. Ya en el siglo XVIII se adoptó el vocablo dibujo y dibujante aunque en este caso su uso determina más un concepto artístico que el puramente técnico. Posteriormente desde Italia partió el término diseño y diseñador que si bien hasta finales del siglo pasado y principios del presente no se hizo patente su uso en España. En el momento actual, internacionalmente, es el vocablo que define a los profesionales que delinean y proyectan en la construcción civil, la cartografía y en la industria, y es por ello que nosotros sin abdicar de nuestra tradición (delineante) al tiempo reivindicamos esta denominación (diseñador) que converge con nuestros colegas de la Unión Europea y todos los demás países de habla inglesa e incluso de la América hispana.
JOSÉ MARTI BUJALANCE
Presidente General del Colegio de Delineantes
El erudito periodista y académico de la Real Academia de San Telmo de Málaga presenta al Delineante de la siguiente forma: Faltaban doce años para la conclusión del s. XVIII cuando el presbiterio navarro, Dr. Don Francisco Martínez, publicó en Madrid su impagable libro “Introducción al conocimiento de las Bellas Artes, o Diccionario manual de pintura, escultura, arquitectura, grabado, etc.”
En dicha obra, cuando el autor trata de definir la voz “línea” –básica metáfora del delineante de hoy-, lo más clara y sabiamente, lo hace del siguiente modo:
“Línea: Es en el diseño lo que termina (determina) la extensión de la superficie de un asunto, y lo que señala las diversas partes que contiene. Por medio de la Línea, se recorren todos los objetos y las situaciones que les convienen, y abraza baxo la mano de un dibujante hábil hasta los movimientos del alma. Débense apagar las líneas de que se forman las partes de la obra en las pinturas que han de ser vistas de cerca; pero es preciso que estén artísticamente expresadas en las que deben mirarse de lejos; pero de un modo, no obstante, que no se adviertan desde el sitio donde se han de ver.”
El eclesiástico que tal escribió no sólo alertó acerca del peligro que suponía la línea del dibujo bajo la pintura, tanto si debía contemplarse de cerca como de lejos, y cuidar con exquisitez –aún siendo la línea el soporte misterioso de la obra- adecuarla a la distancia en que tendría que ser contemplada. El dibujo que subyace bajo las pinceladas matéricas de la pintura y cuyas líneas la sustentan, fue la obsesión de los creadores barrocos; aún hoy, existen creativos que fuera de modas y tendencias no renuncian a mantenerla reconociendo el valor de la línea en la definición del alma de los objetos.
Descubrí sin saberlo el alma de la línea cuando tuve entre mis manos por vez primera los planos constructivos del Hotel Príncipe de Asturias y los alzados del proyecto del nuevo cementerio para Málaga, ambos de Fernando Guerrero Strachan; redescubrí su portentosa capacidad no sólo descriptiva si no espiritual cuando el profesor Pedro Portillo Franquelo restauró, comentó y salvó con su equipo de una muerte cierta los olvidados levantamientos topográficos de Málaga debidos al piloto de la Armada y Vigía del puerto malagueño Joseph Carrión de Mula, obra que en reducción fotográfica, debido al mismo profesor, figura entre los materiales de esta exposición.
Mi fascinación por el trabajo de quienes, como los delineantes, han hecho de su oficio meritorio y constante ejercicio creativo, me llegó hace años, cuando ordenaba papeles en la Asociación de la Prensa y descubrí la vera personalidad del delineante de Obras Públicas, culto hombre de letras, y dibujante Emilio de la Cerda Gariot, del que el Plano del Parque de Málaga también figura entre los materiales que constituyen esta muestra.
Por fin, entre mis descubrimientos personales acerca del alma de la línea a la que aludió a finales del s. XVIII el Dr. Martínez, y de los artífices que saben ahormarla en su obra, figuran las que fueron imposibles propuestas urbanísticas de don José González Edo, que desde su taller de arquitectura del “Desfile del Amor” intuyó hace cuarenta años una ciudad como la actual pero sin pantallas de cemento entre el rebalaje y la antigua medínah árabe.
JULIAN SESMERO RUIZ
De la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo
(Realizado por los Delineantes; Adolfo Berenguer Pacheco y Manuel J. Carrasco Moreno)